El poder “reincidente” del marketing sensorial

El ser humano revive sus recuerdos con los sentidos. Una foto nos hace sonreír y recordar, pero muchas veces también lo hacen un olor o una canción, capaces de trasladarnos directamente a un momento X en el que olíamos, tocábamos, veíamos o escuchábamos Y. 


Bien, pues tras esta primera idea lanzamos la siguiente pregunta: ¿No os habéis dado cuenta los ambientadores tan característicos que tiene los grandes almacenes o las tiendas de moda? Olores que solo se encuentran allí y que nos recuerdan lo bien que nos quedan aquellos vaqueros que nos compramos… Un aroma capaz de hacernos volver para ver si tenemos la suerte de repetir la jugada. 


Según el profesor Gerald Zaltman, (Harvard), entre el 80% y 95% de las decisiones de compra se realizan en el subconsciente del cerebro humano. Todo ello lleva a una evidencia: se puede estimular de forma positiva la compra de un tipo de producto determinado. La estimulación sensorial se convierte en el mejor aliado para recuperar a un comprador y hacerle volver a nuestra tienda solo por el olor


La cuestión, por tanto, está en generar un recuerdo o relación de marca con el cliente. Y esto se consigue a través del marketing experimental. Un caso muy típico es la música: mientras que las marcas y tiendas de moda juvenil suelen apostar por canciones de moda y a un volumen alto para que los jóvenes quieran acudir a sus tiendas casi como punto de encuentro, en los comercios de ropa más formal, la música es más suave y con un volumen más bajo.


Más datos: Un estudio de Heartbeats apunta que el 35% de los clientes pasan más tiempo en una tienda si le gusta la música, ya que se sienten cómodos y casi “como en casa” .


Las compras ya se pueden realizar cómodamente desde casa y sin peligro (antes siempre había cierta reticencia a hacer compras online por introducción de datos de tarjetas etc..). Por ello, se estima que para 2020 la experiencia sea más importante que el precio o el producto.


La British Columbia University explica que la tecnología es un elemento clave a la hora de definir las estrategias de marketing experimental. Los clientes compran de manera más compulsiva si lo hacen desde una pantalla táctil. De hecho, es una buena forma de generar una experiencia positiva e impactante en el cliente, tal y como explica Arcones: “Esta es la razón de que cada vez más negocios incluyan terminales de venta táctiles donde el consumidor selecciona lo que quiere comprar y cómo lo quiere pagar. Otro ejemplo lo vemos al incluir la realidad virtual y aumentada en la promoción de un servicio o producto“.


Por ejemplo, hay espejos multimedia en los que podemos elegir la talla y el modelo de lo que nos queremos probar, y tenerlo todo a mano, este tipo de experiencias son las que empiezan a marcar la diferencia entre marcas.Hoy en día, el ser humano vive y apuesta por tener cuantas más experiencias en su vida mejor, antes era llevado al campo turismo y ocio, pero ya se extiende a compras, restauración etc… Conclusión: probarse una prenda de ropa rodeados de una luz que invita a quedarse, una música de fondo que nos inspira y un olor que nos guste, puede convertirse en una experiencia muy especial que busquemos repetir… ¡y cuanto antes!

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